Sábado 16 de mayo de 2020 | Lisboa

La catedral de Lisboa

El lugar central del barrio de Alfama

La catedral de Lisboa

Lisboa es una de las ciudades más antiguas y bonitas de Europa. El esplendor de otros tiempos se ve reflejado en el barrio más típico de la ciudad, la Alfama. Seguro que te suena la imagen de las casas de colores con la ropa tendida en los balcones, pero la parte más característica de la ciudad esconde mucho más, un patrimonio oculto entre callejuelas y rincones únicos. Hoy te proponemos descubrir un poquito más del monumento más antiguo de la capital de Portugal y que nos lleva directos a la Edad Media, la Sé o Catedral de Lisboa ¿Te lo vas a perder?

Orígenes medievales

Santa María la Mayor o la Sé de Lisboa como también es conocida la catedral, fue levantada en la Edad Media, allá por el siglo XII, en tiempos de los guerreros cruzados y templarios. Portugal acababa de empezar su historia como nación en el año 1140, tras separarse del reino de León. Siete años más tarde, en 1147, se produce la toma de Lisboa a manos del primer rey de Portugal, Alfonso Henriques. En ese momento, el monarca victorioso manda construir una gran iglesia.

 El trabajo de la piedra

La Catedral de Lisboa fue levantada en el estilo arquitectónico de la época, el románico. Al igual que en la literatura de ficción medieval, con obras de renombre como “La catedral del mar”, aquí los canteros, maestros de obra y artesanos hicieron realidad los deseos de los primeros reyes de Portugal. Durante años de aprendizaje constante dieron forma a vastos bloques de piedra para levantar la iglesia más grande de una urbe que estaba tomando forma alrededor de los barrios de Alfama y Mouraria como podrás conocer en profundidad en nuestro Tour.

Las líneas sobrias y la piedra dominaron la construcción original, que casualidades o no, se parece mucho a la Catedral de Coímbra, la más antigua del país. Es posible que las obras de ambas catedrales estuvieran dirigidas por el mismo arquitecto como recogen algunas fuentes históricas, ya que en Coímbra los cimientos de la catedral se levantaron tan solo ocho años antes.

Lo que está claro, es que la influencia del románico normando, la moda de construir iglesias a la francesa era algo extendido en aquel momento de la historia, como también lo era reaprovechar la piedra de construcciones anteriores, al menos así lo demuestran los restos arqueológicos encontrados en el subsuelo de Santa María la Mayor.

Secretos dentro y fuera

Y es que la Catedral de Lisboa ha sufrido los vaivenes del tiempo, como el Terremoto de 1755, que hizo caer parte de la estructura original, dejando detalles que los investigadores han podido datar recientemente. Aunque las crónicas hablaban de una mezquita sobre la que Alfonso I mandó levantar la Sé, la realidad es que se trata de un templo visigodo sobre los restos de una antigua basílica romana donde se rendía culto al dios Apolo. Un templo sobre otro templo, o la parte más sagrada de la ciudad desde los tiempos de gladiadores y acueductos.

La Sé de Lisboa oculta un verdadero yacimiento arqueológico, pero no es el único secreto que esconde, pues como antes decíamos, los canteros que trabajaron en la construcción de la catedral dejaron su huella en el tiempo. En el exterior se pueden ver muchas marcas que nos indican la cantera de la que provenía la piedra o los maestros que la trabajaron, germen de las sociedades gremiales y las logias o sociedades secretas que más tarde surgirán en Portugal.

Algunos textos antiguos hablan de la llegada del Santo Grial a la Catedral junto a algunos de los templarios que habían luchado en Tierra Santa en las cruzadas. Otros documentos hablan de pasadizos que llegan hasta el Castillo de San Jorge. Pero más allá de las leyendas, es la arquitectura del monumento quien nos muestra la evolución de la construcción a lo largo de la historia. El claustro y el ábside nos enseñan cómo se amplió Santa María la Mayor en el siglo XIV. El coro y la decoración barroca muestran cómo se reconstruyó el templo tras el gran terremoto. Y mientras, la fachada nos desvela los trabajos realizados en el siglo XX, cuando se instala el rosetón y las almenas que se entremezclan con las antiguas piedras labradas ocho siglos atrás.

La Catedral de Lisboa guarda secretos solo revelados a los más curiosos y también los restos de San Vicente, un santo mártir cuyas reliquias se encuentran en el tesoro, que podrás ver en conjunto con la girola, el coro y el museo previo pago de 4 euros. La Catedral guarda también la pila bautismal de San Antonio, el patrón de Lisboa, quién casualmente nació al lado en el siglo XIII. En el lugar donde vino al mundo el santo se encuentra la iglesia de Santo Antonio, otro de los imprescindibles para conocer en la Alfama y más si llegas en junio, con las fiestas en su honor.

 

Cómo moverse

Llegar hasta la Sé es muy fácil, ya que se encuentra en pleno corazón de la Alfama, pero muy cerca de la Baixa lisboeta que podrás conocer en nuestro Free Tour por la Lisboa imprescindible. Una de las mejores opciones es hacerlo en el autobús 737 que también llega al Castillo o a través del famoso tranvía 28 como te contamos en otra entrada de nuestro blog. Recuerda que la Catedral se encuentra abierta entre las 9 y las 19 y que la visita está sujeta al pago de entrada.

Visitar la Catedral, disfrutar de la vida local, buscar pareja o reafirmar el amor en la iglesia de San Antonio, adentrarte en callejones secretos, ver el origen del fado, conocer la casa más antigua de Lisboa o hacer la fotografía perfecta desde los mejores miradores de Lisboa, serán algunas de las experiencias que vivirás en el Tour de Alfama y Mouraria. ¿Te animas? Busca nuestros paraguas verdes en la Plaza del Comercio y comienza una aventura única. ¡Reserva ya!

Etiquetas: alfama , Catedral , lisboa , Lugares

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