Viernes 8 de mayo de 2020 | Lisboa

Cementerio de los Placeres

El arte entre las tumbas

Cementerio de los Placeres

Misterio, intriga, leyendas e historias dignas de novela se entremezclan en las vidas de quienes ahora forman parte del Camposanto más romántico y bonito de la ciudad de Lisboa. Nos adentramos hoy en un lugar maravilloso, no sabemos si hay fantasmas o historias de terror, pero si tenemos claro que es un lugar para visitar si estás unos días por la ciudad de las siete colinas. Déjate aconsejar en nuesto free tour sobre la mejor forma de visitar Lisboa.

El cementerio

El cementerio de los Placeres es un ejemplo de las Bellas Artes al servicio de la nobleza y la aristocracia lisboeta. Localizado en la zona occidental de la capital, es considerado el cementerio más elitista del país, donde están enterrados algunos de los personajes más importantes de la historia de Portugal: aristócratas, políticos, escritores, artistas…Todos ellos forman parte de un entramado de más de 10.000 tumbas y panteones reflejo de otros tiempos, donde el dinero y la posición social eran lo más importante. En este camposanto encontramos esculturas y estatuas que reflejan como quisieron ser recordados sus propietarios.

Un paseo por sus calles nos llevará a conocer algunas de las esculturas más impresionantes del arte funerario. Vamos a conocer un poquito más de su historia. Grandes personajes, poder y lujo, misterios y secretos de un lugar único. ¿Te atreves a seguir explorando?

Del ocio de los vivos al descanso de los muertos

La zona que flanquea la necrópolis es una de las más bellas de la ciudad, con grandes vistas a la zona de Alcántara y el estuario del río. Esto lo sabían los nobles y la alta burguesía, por lo que desde el siglo XVI en adelante, se construyen en esta área grandes palacios, mansiones y fincas de recreo. Además estaba ubicado relativamente cerca del centro de Lisboa y se plantaron cientos de viñas, manzanos y huertas aprovechando el acueducto que abastecía a la ciudad, consiguiendo un agradable terreno para los paseos y el relax personal de los nobles. Aún así, existían otras zonas igualmente bonitas con otros usos menos distinguidos.

Una de esas fincas, la de los Prazeres, albergaba una ermita y una fuente considerada milagrosa. Por ello, desde el siglo XVI fue lugar de refugio de las personas con enfermedades contagiosas como la peste, o la epidemia de cólera de 1833. Como la ciudad crecía y los muertos no podían ya quedarse dentro de ella, el gobierno decide sacarlos fuera y funda en el siglo XIX un enorme cementerio en la finca, convirtiéndose en el Cementerio de los Placeres.

¿Sabías que...?

El Cementerio de los Placeres alberga el mayor masusoleo privado de Europa, 200 tumbas en torno en torno a la principal; la del Duque de Palmela.

El arte del cincel

Muchas de las tumbas que encontramos en el cementerio tienen una decoración relacionada con la vida o ensoñaciones de sus propietarios. En un paseo por sus calles podemos ver las diferencias sociales y económicas, pero a su vez podemos hacernos una idea de las costumbres del S. XIX.

Una costumbre arraigada era la de dejar plasmado en la tumba la representación de algo importante en vida, una pertenencia, una profesión, una fe o un mensaje. Por ejemplo, el mundo masónico está representado en muchas de sus tumbas, pues sus dueños formaron parte de sociedades y hermandades secretas que tanto éxito tuvieron en el romanticismo. Si observais obeliscos, manos entrelazadas, compás y escuadra, estrellas de cinco puntas es muy probable que os encontréis delante de la tumba de un auténtico masón. Si os encontráis árboles caídos, hojas secas, amapolas blancas…son los símbolos de la caída, del sueño eterno.

Existen multitud de elementos escultóricos gravados a cincel por los artistas de la época: niños llorando, búhos, relojes de arena, hoces, alas de murciélago, calaveras, fémures cruzados, anclas rotas…Todo ello nos lleva a conocer que la vida terrenal tiene su principio y su final. Pero no todos estos símbolos están solo en el cementerio, la propia ciudad de Lisboa esconde un sinfín de simbología escondida para el ojo inexperto, menos mal que en nuestro free tour te desvelamos los secretos mejor guardados de Lisboa.

Un lugar imprescindible

Una de las visitas obligadas en el Cementerio de los Placeres es el jazigo o panteón de la familia Carvalho. Es uno de los mas fotografiados por su impresionante arquitectura y estatuaria y es el que pone imagen a este artículo. Cruces, llamas y calaveras que nos trasportan al mundo de los muertos y al final de la vida tal y como se concebía en aquellos años. La familia Carvalho era la propietaria de la famosa Quinta da Regaleira, ese lugar mágico y lleno de misterios que se encuentra en la bella localidad de Sintra, por lo tanto es normal que su estilo también se plasmase en el panteón familiar. Si llegas hasta el cementerio no te lo puedes perder.

Cómo llegar 

Lo cierto es que el cementerio de los Placeres está algo alejado del centro, pero es muy fácil llegar si tomamos el famosísimo Tranvía 28, con parada en la misma puerta de la necrópolis.En la actualidad lo podemos visitar de manera libre y gratuita todos los días desde las 9 hasta las 17.

 

 

Etiquetas: arte , lisboa , Lugares

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