Jueves 7 de mayo de 2020 | Lisboa

Cafeteria a Brasileira

El lugar donde tomarse un buen café en Lisboa

Cafeteria a Brasileira

 Abatanado, meia de leite, pingado…Hay tantas formas de llamar al café en Portugal que deberíamos de estudiar una carrera universitaria para conocerlas todas. Pero la realidad es que tomar una taza de café en Lisboa no es algo muy tradicional, su historia se remonta tan solo un siglo atrás. En este artículo vamos a saborear una bica en el lugar donde Fernando Pessoa desarrollaba sus personajes. Entramos en la cafetería más famosa de Lisboa: A Brasileira. ¿Quieres conocerla?

Adriano Telles, el pionero

Corría el final del siglo XIX cuando Adriano Telles, emigra a Brasil con tan solo 12 años. Allí se asienta en la zona de Minas Gerais y comienza un negocio con un socio propietario de plantaciones cafeteras. Años más tarde, pasan de la producción a la comercialización directa y abre la tienda “A precio fixo”, con la cual es capaz de reunir una gran suma de dinero que le permite volver a su Portugal natal.

Telles, oriundo del norte de Portugal, decide continuar con su profesión cafetera, pero a falta de plantaciones solo le quedaba dedicarse al comercio al por menor. En 1903 decide abrir la tienda de cafés A Brazileira, un comercio en la Baixa de Oporto (que no de Lisboa a pesar de la creencia popular). Este va a ser el primero de muchos locales A Brasileira que se extenderán por Portugal, pero vayamos por partes.

Como habíamos dicho al principio, el café no era un producto popular en el Portugal continental así que Adriano decidió jugárselo todo al marketing. Por un lado, bombardeó la ciudad con carteles que decían “O melhor cafe o da Brazileira”, y por otro, ofrecía una taza de café gratis a todo aquel que comprase un saco de granos del producto.

De la tienda a la cafetería

El éxito no tardó en llegar, por lo que decidió abrir nuevas sucursales de A Brasileira (quitó la z original) en diversos puntos de Portugal como Aveiro, Coímbra y Lisboa. En esta ciudad abrió dos tiendas, una en Chiado y otra, hoy tristemente desaparecida, en la Plaza de Rossio. Ambas comenzaron su actividad como tiendas en 1905, pero en 1908 se transforman en cafeterías e improvisados lugares de tertulia. Es la cafetería del Chiado la que atrae toda la fama sobre esta marca, ya que era muy frecuentada por intelectuales y artistas de la época; y es, de hecho, a la que hacemos referencia tanto en este artículo como en el free tour Lisboa, ya que pasamos justo por delante de su puerta.

¿Sabías que...?

Una sucursal de A Brasileira abrió en Sevilla, sin embargo no gustó tanto como en Portugal y el local acabó cerrando sus puertas

De la cafetería al emblema

Con el paso del tiempo Telles y sus hijos remodelaron los locales, adaptándose a los nuevos gustos imperantes y convirtiendo las primeras tiendas en verdaderos salones de café a la francesa. Art decò, modernismo, surrealismo, dadaísmo y otras corrientes artísticas se daban cita en al decoración de los locales A Brasileira. La cafetería, especialmente la de Lisboa, se convierte así, en el primer museo de arte contemporáneo de la ciudad.

Pero además de las vanguardias pictóricas, la cafetería es especialmente conocida por su relación con las letras, en particular con la figura de Fernando Pessoa, el cual, casualidades de la vida, vivía a pocos metros del local. Ahora bien, Pessoa no era un gran aficcionado al café, sino más bien a otro tipo de bebidas más inspiradoras que le ayudasen a crear los personajes a través de los cuales escribía. Tan asiduo era el escritor a este lugar que en la actualidad existe una estatua suya en la entrada...donde la foto es obligatoria!

La casa de la bica

Finalmente A Brasileira consiguió implantar una tradición en Portugal y hoy en día los lisboetas suelen pedir una bica al tomarse un café expreso. ¿Pero qué es una bica? Hay diversas teorías acerca del nombre. Algunos dicen que en el local hacía tanto frío que la gente pedía tomar el café directamente del filtro de la máquina (bica). Pero la versión más extendida cuenta que el dueño en sus campañas de publicidad animaba a la gente a beber el café con azúcar para aliviar su amargor inicial, poniendo grandes carteles que anunciaban: Beba Isto Com Açucar. (Beba esto con azúcar) y de sus iniciales viene el nombre que ha llegado a nuestros días.

 

¿Interesante? No te pierdas detalle de cada rincón de Lisboa con la compañía de nuestros guías en el Free Tour Lisboa, no existen secretos para ellos en la capital de Portugal!

 

Etiquetas: lisboa , Lugares

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